En apoyo de la regeneración democrática

elpaisconlaconstitucionEl PSOE, con la convocatoria del congreso exprés por parte de Pedro Sánchez y la consiguiente dimisión de casi la mitad de su ejecutiva, vive su momento más trascendental desde el órdago que Felipe González lanzó al partido en 1979 para que éste abandonara el marxismo. Como entonces, la crisis de ahora es triple: generacional, ideológica y de conexión con la sociedad.

Los jóvenes dirigentes que se auparon a la dirección del PSOE a finales de los años 70 consiguieron, con su golpe de timón, virar hacia la socialdemocracia moderna y re-conectar con una sociedad civil en ebullición tras décadas de abotargamiento bajo la bota de la dictadura. Al igual que entonces, el PSOE de ahora sufre una “desconexión social” galopante, especialmente entre la gente joven y urbana. Una brecha que se ha ido agrandando al mismo ritmo que sus dirigentes envejecían y que el modelo de partido de 1979 se deshilachaba ante el empuje de una sociedad a la que la crisis ha puesto de nuevo en pie.

Morir matando

No crParíseo que haga falta expresar la conmoción, el dolor y la compasión que a todos nos ha provocado la serie de ataques sobre la población parisina del pasado viernes. Cuando todavía no sabemos a ciencia cierta el número de víctimas o la forma exacta en que se produjeron, no podemos dejar de pensar en el porqué, en la motivación de unos individuos que sacrifican sus vidas a cambio de llevarse por delante las de unos cuantos ciudadanos anónimos en en las terrazas de la capital de Francia.

Tras los atentados de Madrid y Londres, y ayer, tras el de París, solo puedo pensar en un artículo titulado como esta entrada, escrito por Carlos Alonso Zaldívar en septiembre de 2001 tras los atentados de Nueva York, y que sigue tan vigente hoy como entonces.