Dejen al talento fluir libremente

einsteinBNLa primera Teoría de la Relatividad la enunció Galileo Galilei, a principios del siglo XVII y no hizo sino poner en lenguaje matemático el sentido común: si Alicia, y Benito están sentados uno al lado del otro en un banco del parque, se ven uno al lado del otro en reposo, y describen igual el vuelo de una paloma que pase. Esto no cambia si van los dos en un avión, o corriendo juntos (a velocidad constante). Si Alicia es triatleta y coge la bici, Benito la verá alejarse mientras corre, con una cierta velocidad, la misma con la que Alicia lo ve quedarse atrás. Su amigo Carlos, cómodamente sentado en otro banco del parque, ve más rápida a Alicia en la misma cantidad que Benito la ve alejarse. De eso precisamente va la Teoría de la Relatividad (la de Galileo y la de Einstein): de cómo traducir los datos de un observador (A, B, o C) según sea su movimiento relativo. No dice que “todo es relativo”, porque eso es obvio, ni tiene que ver con el relativismo filosófico tan de moda hace un tiempo (y al que Sokal dio el mejor “zasca” de la historia). La relatividad de Galileo es así de simple, puro sentido común.