Comprender la deriva hacia el terrorismo yihadista

mosultEn España estamos empezando a tratar con un fenómeno social que hubiera sido impensable hace apenas 40 años: una parte importante de nuestra población es de origen extranjero. Pero muchos de ellos ya son españoles. Incluso, muchos de ellos ya han nacido en España.

Son españoles de hecho y de derecho pero tienen un bagaje cultural y religioso variopinto y en ocasiones mal comprendido, especialmente cuando se trata de la religión musulmana. Así que no es aventurado decir que en España tenemos un porcentaje relevante de ciudadanos que lidian cotidianamente con situaciones de “alteridad”, ya sea en carne propia o en ajena: porque “son distintos” o porque “se enfrentan al distinto”.

Estos debates, estas tensiones, llevan años viviéndose en otros países y en otras sociedades. “No innoves. Copia”. Creo que se lo oí a Emilio Duró. En todo caso, es una buena reflexión: cualquier problema que se nos plantea en la vida ya ha sido experimentado por otros antes. Así que es una buena idea mirar alrededor para analizar cómo otros han tratado de dar respuesta a situaciones que para nosotros son nuevas aprendiendo de sus aciertos y de sus errores. En esta materia, Bélgica lleva a España algunas décadas de adelanto. Por eso os proponemos hoy la lectura de un artículo de Corinne Torrekens publicado originalmente en la revista La Revue Nouvelle y en el que analiza, en el contexto belga, la deriva hacia el terrorismo yihadista. Como veréis, los paralelismos con la situación española son prácticamente totales. Las lecciones a aprender, también.